
La generación que en los 80 danzaban al ritmo de las canciones de Erasure, Durán Duran, Billy Joel, The Police, Bryan Adams entre otros … en su mayoría se encuentra separada o divorciada y esto me asombró ( charla anual con compañeros de la facultad) y me causó un impacto importante. Hay un doble discurso en el hacer y en el hablar de las sociedades aunque aparentemente muestren apertura “mental” en relación a la mujer separada tienen prejuicios basados en valores carcamanes.
Leyendo por internet sobre el tema, encontré que hay grupos de mujeres divorciadas muy diferentes entre sí desde donde abordan la situación: “las chicas solo quieren divertirse”, “ayudémonos en este dolor”, “de este fracaso no se sale, unite”, “superemos juntas los sentimientos de venganza”, “el show de las divorciadas”; es terrible los nombres y los motivos por los cuales estas mujeres eligieron. El divorcio/la separación es un proceso doloroso que muchas veces requiere de ayuda profesional, una gran contención familiar y de amigos/as o aquello que te reconforte pero que la venganza sea un motivo de unión es para pensar y mucho.
Ser una mujer divorciada es una tarea poco sencilla pero bastante habitual, requiere de una reorganización de tiempos, planteos de vida desde otra perspectiva y retomar el sendero de la vida (con hijos algunas, otras sin ellos) con la experiencia que te deja la vivencia. Si la ves desde la negatividad es posible que te sientas tensionada o una mujer fracasada, si lo haces de la vereda de enfrente podrás vivir la vida nueva en lugar de padecer no tener la anterior (desapareció ya no está, no añores pues eso no colaborará en tu bienestar … si bien es cierto que los recuerdos nos acompañarán el resto de la vida) y si buscas en este camino que la vida te da equilibrar las emociones, sensaciones, altibajos, llantos y demás cosillas sin duda lograrás recomponerte.
Las actitudes y/o reacciones pueden estar relacionadas a las creencias, haciendo que los vínculos se establezcan de otro modo con sí mismas y con todo el contexto social en el que se desenvuelven. Ser divorciada no está socialmente “bien visto” para la mujer sobre todo, y estimadas lectoras sin pertenecer a ningún club que condene al otro por tomar una decisión que no coincide con la mía (pues la vida está llena de estas situaciones) vivo la vida desde la plenitud de poder realizar otros aspectos (profesional, hijas, familia, amistades … a veces recuerdo) y aprender a caminar por un sendero distinto de con un estilo diferente.
Imagen: AVH













