
Has continuado el chat por tiempo que ya no puedes ni calcular pero te agrada encontrarte en el chat, compartirle tus inquietudes, alegrías, experiencias y sin darte cuenta has abierto un camino a otra persona.
Te sientas frente al monitor, te arreglas el cabello, observas si estás bien vestida, si la cam está en tu mejor perfil, si tu alrededor está acomodado … y cada detalle que era insignificante va teniendo una significación creciente … la información que te ha compartido más las fotos que cruzaron es lo único que tienes en concreto … pero sientes atracción y te entusiasma encontrarte con frecuencia.
Sabes que para animarte a encontrarte con “el/la candidato/ta” evaluarás y pensarás en el impacto de su nombre, buscarás detalles en las fotos, las mirarás una y otra vez, releerás el historial de mensajes, el brillo que crees ver en sus ojos pero sabes que encontrarte a compartir un café o una copa es el momento ahora o nunca … pues temes perder ese encanto que han adquirido a través de los mensajes.
Te hallas entre un poco de sugestión, una actitud tímida, un vínculo fuerte y de confianza que toma forma física frente a tí … la apariencia y la atracción son fuertes indicios en el primer encuentro pudiendo ser factores para volver a encontrarse o una vía de escape para desencontrarse.
Las tendencias de la moda, el consejo del grupete que sabe de tu encuentro o la soledad en la que has decidido hacerlo, la ansiedad de cómo será o qué sentirás, las limitaciones personales que sabes que tienes que vencer, las cualidades que posees que quieres destacar … la programación de este software del encuentro es bellísmo.
Y ahora … al encuentro … a desarrollar el programa de animación personal. Y ya con ustedes la tercera y última parte …
Imagen: Tecnodivas













