Esta frase es mucho más conocida de lo que en verdad esperaríamos, pero lastimosamente suele servir de muletilla en más de una discusión y en donde tanto hombres como mujeres usan y abusan de esta para así dar escape a su frustración e ira.
Pero ¿qué es lo que logran este tipo de frases en la otra parte?, este día analizaremos el peso de frases como esta en la otra parte de la relación.
- Autoestima baja, sin duda alguna el mayor de los efectos que ocasionan este tipo de frases es acabar con la autoestima de quien recibe este tipo de “golpes” y es que todo mundo se espera este tipo de frases de sus jefes, amigos o enemigos, pero de quien hace un tiempo dijo que te amaba, bueno eso es mucho más doloroso, porque se supone quien te ama no dice eso.
- Ira. Por lo general la ira aparece y esta es desahogada con personas que no tienen nada que ver en la discusión o con personas mas débiles que quien recibió el primer ataque, léase hijos, esto por lo general lleva a una cadena de dolor en donde el ultimo eslabón por lo general no está enterado donde empezó todo.
- Frustración. Este sentimiento es una consecuencia de la frase dicha bajo un momento de ira y por lo general no aparece de inmediato, sino mas bien que al pasar los días y por lo general cuando las cosas ya están mejor es cuando esta frustración va tomando cuerpo, y la persona que recibió esta frase cuestiona todo lo que hace, y muchas veces repite tareas en la búsqueda de una perfección que no existe.
- Depresión. Según el grado de afectación que haya tendido en el individuo victima de la “agresión” suele llegar la depresión con el paso del tiempo, y con ella el problema ya se torna en algo patológico que por lo general suele requerir de asistencia médica y profesional.
- Suicidio. Este es el caso más extremo pero de hecho se da aun cuando para llegar a este nivel se suelen requerir de años de malos tratos, por lo general la víctima no encuentra más salida a sus problemas que el terminar con una vida de menosprecios y daño emocional.
Si te encuentras en alguno de los dos lados, sea el de víctima o de victimario, te recomendamos busques ayuda profesional pronto, por lo general la gente suele esperar un cambio de comportamiento de la contraparte y eso no se da a menos que este reconozca la existencia de un problema y por lo general para llegar a ello es necesario la intervención de un elemento externo, en este caso un terapeuta.













