En el matrimonio, en un noviazgo consolidado o en cualquiera de otras de las etapas que viven dos seres que están juntos el sentirse enamorado/a es un sin fin de sensaciones y cambios emocionales, físicos … hasta curiosos.
Te sientes bajo el hechizo mágico como si conocieras a esa persona desde siempre y se encontraron ahora porque la vida así lo destinó … y muchas frases tradicionales comienzan a fluir en este enamoramiento. La intensidad de este estadío varía según las edades de los integrantes, las pautas culturales y sociales, el tiempo que hace que están juntos; son factores que asocian al amor con el acostumbramiento y comodidad.
Te hallas en plenitud de compañía, durante el período inicial es como si estuvierais flotando en una nube donde todo pasa desapercibido y todo es maravillosamente atractivo. No hay nada malo o que te pueda opacar este idilio solo irás conociendo que se transformará en cuidarse, en dialogar, en descubrirse, en negociar los sueños y proyectos para poder complementarlos y no dejarlos de hacer para que no haya posteriores frustraciones.
Cuanto más pienses y sientas que la energía del amor es positiva en tu vida podrás hallar el camino con probabilidades para experimentarlo. Muchas veces es un instante que miras a los ojos a otra persona y quedas maravillado/a y sabes que ese amor a primera vista es tan real como el agitado palpitar de tu corazón.
Debes tener en cuenta una premisa base para evitar tropiezos “evitables” … sentir amor no es sinónimo de enamorarse … enamorarse no está ligado al éxito de la relación desde el comienzo en adelante.













