
Cuando vas por la vida desesperada/o por hallar ese amor que impacte de manera plena en tu persona, es cuando no lograrás ver en el fluir de la vida las maravillosas posibilidades que te regala. Cuando caminas por la calle podrás observar nuevas fisiologías, un atractivo rostro, una sonrisa que seduce por sí misma porque estás obsesionada/o en aquello que imaginas o deseas que levantas una muralla a la realidad.
Cuando te enamoras un mundo nuevo nace y quedan atrapados en esa magia que hace que cuando más se alejan todo es más cautivante, el volver a encontrarse y perderse en la mirada del otro donde reside “una fuerza impresionante” llena de entusiasmo; la oportunidad de este acercamiento debe ser paulatino donde la sutileza femenina cautiva al hombre que vive este impacto. Es muy bella la etapa del cortejo o del juego amoroso para conquistar a tu caballero o damisela, pues ambos se esmerarán en brindarse enteros con todos los esfuerzos para encantar al otro; se sientes plenamente feliz casi sin palabras para describir las emociones que llegan a desbordar de sonrisas, que quienes os miran no entenderán.
Revelar la libertad interior de cada uno, es demasiado porque eso provocaría quedarse vacíos sin nada para compartir; la relación se torna bella y fuerte cuando ambas personas le permiten al otro caminar en la confianza que se fue forjando en la seducción, cuando comienza el querer poseer a los deseos o acciones del otro empezarán sin dudas los quiebres de la conquista. Esta etapa donde se van conociendo y todo les parece hermoso casi perfecto, tienen que hacer que permanezca para que el vínculo brille con intensidad; el romanticismo es un condimento necesario pero como tal no se debe abusarse, vayan de a poco … disfruten cada momento juntos … dejen fluir lo que quieran contarse sin convertirse en investigadores porque eso rasga lo que están formando.
Sean como las aves, vuelen juntos de manera sublime, es la migración de estar sin pareja al lugar donde se hallan las que sí; por eso, gocen cada canto mientras perciben la delicadeza de esto que jamás vivieron porque se encontraron ahora; ambos tienen pasados con otras personas pero enfocarse en el aquí y ahora es fundamental. No se guíes en tus ilusiones porque las fantasías cuando se desmoran causan un dolor intenso, por eso vivan la realidad donde suspiren al verse, donde puedan cantar la algarabía de estar juntos … véanse reales, véanse humanos.
Imagen: Ningo













