
El nacimiento de los hijos modifica la manera de amar al otro porque realmente te das cuenta que con tu pareja han logrado la más sublime demostración de amor: los hijos y con ellos llega un aprendizaje diferente de este verbo tan “usado” y poco aplicado en las relaciones humanas en general. En general, los tiempos varían y las prioridades cambian de lugar pero no tiene que ser el camino a la ruina matrimonial sino a la construcción de un vínculo diferente al actual.
Este nuevo estilo de vida es una relación con la vida distinto, todo el horizonte se desdibuja para comenzar a tener más colores y brillos; es más que lógico que la manera de vincularse en la pareja ya no sea igual por ello tienes que buscar opciones para compartir: actividades, paseos, encuentros, salidas y momentos de relax. Cantar una canción que ambos conocen, bailar untema romántico y lento seduciendo a tu pareja, caminar y tomar un café en la playa.
Buscar opciones e innovar en las maneras de disfrutar la relación matrimonial o de pareja con hijos, pueden compartir con ellos y luego dedicarse tiempo para comunicarse sensaciones o emociones que los hacían vibrar para poder renovarlas al presente. Los tiempos son MUY diferentes solo hay que saber organizarse para poder complementar espacios en común con los peques y espacios donde solo la pareja encuentre silencios que alimenten sus corazones alimentando la emoción de estar juntos.
Descubrirse nuevamente en otra etapa de la bella vida, es poder encontrar melodías y atractivos que antes no notabas en tu pareja … el amor crece mientras madura o viceversa pero siempre da la oportunidad de realzar lo bello e intenso de vivir plenamente la relación. Los estilos de vida cambian y la esencia de cada uno de ustedes perdura adquiriendo la experincia del mismo transitar, por ello la comunicación entre ambos será lo que establezca la nueva modalidad de enontrarse.
Imagen: Vitadelia













