
Con los hábitos personales interactuando con las situaciones cotidianas en la convivencia la relación comienza a variar, las conductas se relajan (ya el objetivo principal no es agradar al otro) y aparece así un aspecto más real de la relación donde se notan más las diferencias y/o errores.
Se trata de una pareja donde las dos personas quieren bienestar entonces es cuando hay que re-negociar constantemente para acordar como continuar este emprendimiento que iniciaron los dos ambos. Sabes que el empleo, los niños, el hogar, los quehaceres, las cuentas … provocan un cambio en el actuar diario; ya no son solamente salidas al cine, a caminar bajo la lluvia o la luna, conversar tirados en la orilla del mar en la grandeza del amor.
Los “problemas” frecuentemente tienen origen en planteos como: ¿y mis sueños? ¿esto es realmente lo que anhelaba? ¿cómo cambió o era así? ¿ qué pienso hacer para recuperar mis deseos? entre otras. La realidad comienza a cambiar en el momento que consultan a la wedding planner: debes conciliar la cantidad de invitados, los costos, la elección del lugar etc y ya no es una decisión solo tuya sino ya es de ustedes.
No olvides que los procesos y las etapas evolucionan junto al desafío de aprender a complementar cada una … en las instancias difíciles se halla el arte para convertirlas armoniosamente en momentos de unión, fortaleza … generando placer de estar juntos y no obligación.
Los desacuerdos son parte del crecimiento como los acuerdos, solo que parecen más notorios; por ello vívelos intensa y plenamente como aprendizajes: pauten salidas, conquístense día a día (saludar cuando se llega al hogar aunque el apuro por dejar el maletín te parezca mayor).
Las palabras pueden escucharse o sentirse en la piel … en la mirada y del mismo modo que se genera un beso pueden lograr un conflicto (por diversos motivos) intenta callar, no intimides o manipules con la culpa o situaciones del pasado que sabes que afectarán emocionalmente al otro; eso solo conducirá al desgaste y la pérdida de confianza.
Ama y déjate amar sin cercar el sentimiento.
Imagen: Publimatic













