La vida en matrimonio es diversa para cada pareja y en este sentido singular. Sin embargo podemos pensar en estrategias para alimentar de alguna forma el amor que se vivencia en el mismo.
En primer lugar podemos señalar la importancia de establecer, determinar y configurar espacios propios cuando se tienen hijos. Es bueno de vez en cuando dejar los niños con sus abuelos o algún adulto que los cuide mientras los padres se toman el día o un fin de semana para encontrarse a sí mismos como pareja. Puede hacerse alguna salida al teatro, cine, u otros según gustos o realizar un pequeño viaje de fin de semana y por qué no en forma esporádica o 3 o 4 veces al año un viaje al exterior de una o dos semanas.
Esto no tiene porqué producirnos culpa ya que nosotros los adultos también necesitamos nuestro espacio, dedicarles tiempo a nuestras vidas más allá que los hijos puedan representar algo muy importante y para muchos padres pueden significar “Todo”.
Si existe alguna problemática en torno a la sexualidad de la pareja se debe abordar seriamente y en forma rápida a fin de no prolongar insatisfacciones. Este aspecto de la pareja es de vital importancia y no debe obviarse porque más allá que se lo pueda tapar o negar, siempre surgirá por algún otro aspecto. En este sentido lo bueno es conversar en una primera instancia y luego si se está de acuerdo puede consultarse un especialista.
Estos son sólo algunos aspectos importantes que deben tomarse en cuenta ya que al amor hay que alimentarlo, cuidarlo como si fuera una planta.
Fuente Imagen: gifmania.com













